HISTORIA DEL LOCAL


Este sitio está dedicado a nuestro querido abuelo Pietro Bruni, fundador del
restaurante Dal Toscano y excelente intérprete de aquellos sanos valores que tanto
defendía y que con tanto amor nos ha transmitido. Fabio y Massimo



El restaurante "DAL TOSCANO" es el centro fundamental de la historia de la familia Bruni, nuestra familia.
Pietro Bruni y su mujer Gabriella realizaron su gran sueño dando vida en 1938 al mesón Toscano " FIASCHETTERIA AL CHIANTI".
La cocina de este restaurante se caracteriza por su clásico estilo toscano, de hecho fue aquí donde por primera vez en Roma se bebió el vino Chianti.
Pero lo que queremos destacar sobre todo, es el cuidado, el cariño con el que ha sido llevado siempre nuestro restaurante.
Sin miedo a exagerar podemos afirmar que nuestra pasión nos ha hecho grandes.
Pietro Bruni ha transmitido toda su experiencia y sus enormes capacidades, a sus dos hijas, Carla y Paola, que siempre han trabajado al lado de su padre aprendiendo a través de él el refinado arte de la restauración.
Los años han ido pasando y llegamos a la tercera generación de restauradores, Paola y Carla, que han transformado el local en uno de los restaurantes más reconocidos y más brillantes de la capital, muy frecuentado por famosos.
Damos vida cada día a un nuevo pedazo de la historia de la restauración.
Lo que más nos interesa, no obstante, es permanecer fieles a la tradición, hecho que desde siempre nos ha caracterizado.
Aquí encontraréis un restaurante de estilo clásico, gran hospitalidad, ambiente agradable, cálido, acogedor; será un orgullo para nosotros mostraros la cocina y el asador a vista en la sala.
Nada ha sido dejado al azar.
Rememorando nuestra historia no podemos dejar de recordar a un queridísimo amigo que cada día nos regalaba un pedazo de su arte y que nos ha dejado una parte de su vida: Federico Fellini nuestro cliente de siempre, que ha sido nuestro orgullo en el pasado y que lo seguirá siendo también en el futuro para nosotros los del Toscano, y al que recordaremos sentado en su mesa sonriente y despreocupado junto a su eterna compañera Giulietta.
Quisiéramos poder explicaros también el sabor de nuestra cocina, pero nos es imposible. Solamente si venís a comer o a cenar con nosotros, tendremos la ocasión de ofreceros una extraordinaria experiencia, que estamos seguros, querréis repetir más y más veces. Este será nuestro mayor placer, acogeros cada vez que vengáis, con gran entusiasmo.


El Restaurante, llamado entonces "Trattoria Toscana", en la vieja "Piazza Rusticucci" en San Pedro